Farmacia Campos de Soria

Salud

Conoce todo lo que el sol causa en tu piel.

Escrito por farmaciacamposdesoria 13-07-2017 en Salud. Comentarios (0)

La luz solar se compone de distintas radiaciones electromagnéticas, siendo las más conocidas las ultravioleta, las visibles y las infrarrojas. Además, la radiación ultravioleta se divide en:

  • UVA: La radiación ultravioleta A es la responsable del envejecimiento cutáneo.
  • UVB: La radiación ultravioleta B causa quemaduras.

Son precisamente las radiaciones ultravioletalas causantes de los efectos más dañinos sobre la piel, siendo el más grave el tan temido melanoma o cáncer de piel.

Vamos a repasar ahora todos los efectos que el sol produce en nuestra piel:

  • Quemaduras solares: es la primera respuesta de nuestra piel a la exposición prolongada y sin protección al sol. Puede ir desde una quemadura leve, en la que la piel puede descamarse a los pocos días, a quemaduras más graves, que cursan con ampollas y costras en la piel, además de poder provocar fiebre, náuseas, dolor de cabeza...
  • Bronceado de la piel. El “ansiado” bronceado cursa en 2 etapas; primero la piel se torna más rojiza y es a los pocos días cuando toma ese tono más oscuro, que perdurará varias semanas. 
  • Deshidratación: la sequedad de la piel aumenta pudiendo llegar a descamarse, dando sensación de tirantez, aspecto mate e incluso originar grietas.
  • Hiperpigmentación: en ocasiones es frecuente que la melanina, pigmento responsable de la coloración de la piel, se distribuya de manera irregular dando lugar a manchas o zonas de la piel más oscuras que el resto.
  • Agravamiento de algunas enfermedades de la piel: aunque algunas patologías como el acné, o algunas dermatitis entre otras, mejoran con la exposición al sol, cuando esta exposición cesa puede darse un efecto rebote y verse agravadas.
  • Fotoenvejecimiento: la exposición solar hace que se generen radicales libres en nuestra piel que tienen un alto poder oxidante. A largo plazo la piel puede observarse gruesa, arrugada, seca... Además, favorece la flacidez de la piel.
  • Reacciones alérgicas. No siempre se dan, pero hay personas más propensas a padecerlas.
  • Carcinomas: la exposición prolongada al sol provoca mutaciones en el ADN que pueden dar lugar a lesiones malignas. El melanoma es un tipo de cáncer inducido por el sol que puede confundirse con un lunar, por eso es importante observar la evolución de cualquier manchita nueva que detectemos en la piel. Este es un tema muy importante que en breve trataremos en otro post.




Autor:
Mª Luisa Hermosa Sánchez de Ibargüen
Farmacéutica
Centro de Información del Medicamento del COF Sevilla

Bebidas energéticas: algo más que energía.

Escrito por farmaciacamposdesoria 29-06-2017 en Salud. Comentarios (0)

Las bebidas energéticas llevan ya unos años instaladas en nuestros supermercados. Según los mensajes publicitarios, sirven para ayudarnos a sobrellevar el cansancio de forma inmediata porque “nos darán alas” para ello. Existen ya muchas marcas distintas (normalmente con envases de colores llamativos y con letras y nombres muy vistosos), pero todos tienen en común el llevar en su composición sustancias estimulantes como cafeína, guaraná, taurina... en cantidades bastantes considerables.

Estas sustancias, como hemos dicho, se denominan ESTIMULANTES o EXCITANTES, es decir, disminuyen nuestra sensación de cansancio. Además también aumentan nuestro nivel de atención de modo que ayuda a mejorar nuestra concentración. 



                                        


El problema es que también presentan efectos adversos (sí, sí… como los medicamentos, puesto que son sustancias farmacológicamente activas). Así, no es extraño que aparezcan síntomas como subida de tensión arterial, taquicardias, nerviosismo o excitación, e incluso pueden tener efectos gastrointestinales, como vómitos o diarreas.

Recientemente la EFSA (European Food Safety Authority) ha publicado un informe donde se analiza el consumo de este tipo de bebidas en Europa arrojando datos bastantes preocupantes. Y es que no solo ha aumentado la demanda en general de este tipo de bebidas, sino que resulta que los niños también las están ingiriendo. El informe de la EFSA indica que el 18% de los consumidores de estos productos son niños de entre 3 y 10 años!!! 

Igual de llamativo resulta el hecho de que el 68% de los consumidores sean adolescentes de entre 10 y 18 años. Esta cifra demuestra que las bebidas energéticas están teniendo un gran auge entre los jóvenes, que las toman como si fuera un simple refresco cuando hemos visto que no lo son. 

Otro asunto preocupante es la moda de combinar estos productos con bebidas alcohólicas en sustitución de los refrescos típicos de cola o similares. Se ha comprobado que esto acarrea una serie de problemas ya que al estar asociado con este tipo de sustancias estimulantes la sensación de estar “bebido o borracho” no se tiene hasta que ha pasado más tiempo que en aquellos casos en los que no se asocia a este tipo de bebidas. Por lo tanto puede que el individuo siga bebiendo más alcohol sin preocuparse hasta que llega un momento en que la intoxicación etílica empieza a manifestarse más bruscamente. 

Por supuesto este tipo de bebidas no deben ser usadas por personas diabéticas, hipertensas, embarazadas ni niños. Y si no estás en ninguno de estos grupos acuérdate de este artículo cuando tengas alguna de estas latas o botellas en tu mano.




Autor:
Encarnación García
Farmacéutica
Centro de Información del Medicamento del COF Sevilla

Cómo saber si un medicamento tiene gluten.

Escrito por farmaciacamposdesoria 16-05-2017 en Medicamentos. Comentarios (0)

La celiaquía o enfermedad celíaca es una patología inflamatoria crónica del intestino delgado que dificulta la absorción de los nutrientes. Es consecuencia de la intolerancia al gluten, proteína presente en cereales como el trigo, la cebada, el centeno, la avena, la espelta (variedad de trigo), el triticale (híbrido de trigo y centeno) y sus derivados.



Gluten y medicamentos

El almidón se emplea como excipiente en la fabricación de algunos medicamentos, sobre todo comprimidos y cápsulas (prácticamente no se utiliza en sobres y jarabes). Este almidón suele ser de trigo, maíz, patata o arroz; estos tres últimos y sus derivados son bien tolerados por los celíacos y el almidón de trigo puede estar tratado para eliminar el gluten. Por lo tanto, básicamente, lo que tienen que vigilar las personas celíacas es que sus medicamentos no tengan almidón de trigo con gluten.


                                                             


¿Cómo puedes saber si un medicamento contiene gluten?

En España, es obligatorio desde 2008 que los medicamentos declaren si llevan en su composición almidón, su procedencia y la cantidad de gluten que contienen, en su caso. 

  • -Los medicamentos que contengan almidón de arroz, maíz, patata y sus derivados deben indicar en su etiquetado (envase), prospecto y ficha técnica la presencia de almidón y la planta de que procede. Estos medicamentos son aptos para personas celíacas (que no tengan, además, alergia a otro de los componentes).
  • -Los medicamentos con almidón de trigo, avena, cebada, centeno o triticale y sus derivados, igualmente deben indicar su procedencia en el prospecto, la ficha técnica y el etiquetado de los mismos. Además, según la cantidad de gluten que contengan, deben incluir la siguiente información:

A día de hoy, el único tratamiento eficaz para la enfermedad celíaca es una dieta exenta de gluten, de por vida. Por tanto, si eres celíaco debes eliminar por completo de la alimentación todos aquellos productos que contengan los cereales anteriormente citados. Las asociaciones de celíacos publican listas de alimentos prohibidos o permitidos.

La cantidad de gluten que puede contener un comprimido es muy pequeña. El gluten contenido en un comprimido de 1 gramo puede ser incluso menor que 100 gramos de pan etiquetado como 'apto para celíacos'.

Observa el apartado Composición del envase y del prospecto (o el epígrafe 6.1. Lista de excipientes en la ficha técnica, disponible en la web de la AEMPS):

                           

Es importante señalar que los medicamentos fabricados antes de 2011, fecha límite para la aplicación de estas normas, pueden no indicar la procedencia del almidón o la cantidad de gluten que contienen. En estos casos, consulta la composición en tu farmacia.

Por último, si eres celíaco, no olvides comentárselo a tu médico y a tu farmacéutico, para que lo tengan en cuenta a la hora de prescribirte o dispensarte la medicación.



Autor:
María Romero Barrero
Farmacéutica
Centro de Información del Medicamento del COF Sevilla


Cómo actuar ante un atragantamiento.

Escrito por farmaciacamposdesoria 05-05-2017 en Salud. Comentarios (0)

¿Qué es un atragantamiento?

Hablamos de un atragantamiento cuando un alimento o cuerpo extraño obstruye nuestras vías aéreas. Este puede ser de dos tipos:

  • Obstrucción o atragantamiento leve: cuando hay movimiento de aire, y el paciente puede hablar, toser y respirar.
  • Obstrucción o atragantamiento grave: cuando el afectado es incapaz de hablar y respirar; no hay tos o es ineficaz; si hay respiración, es sibilante; se produce cianosis (color azulado) en uñas, labios y lengua; o se presenta bajo nivel de consciencia. Si la falta de oxígeno dura 3-4 minutos y no se actúa, puede desencadenar inconsciencia, parada cardiorrespiratoria e incluso la muerte.

¿Cómo se produce?

Los atragantamientos ocurren normalmente mientras la persona está comiendo o bebiendo. Su incidencia es mayor en la infancia (lactantes y niños), cuando también pueden producirse porque los menores ingieran pequeñas piezas de juguetes u otros objetos.

¿Qué puede causar un atragantamiento?

En el caso de un lactante, puede darse por aspiración del vómito por las vías aéreas.

En la infancia, suele deberse a juegos habituales con piezas pequeñas y su tendencia, por curiosidad, a llevárselas a la boca. Debido al mecanismo de deglución inmaduro, el atragantamiento es un accidente doméstico frecuente en menores de tres años. De estos casos, el 90% se produce por la ingesta de frutos secos.

En los adultos, su frecuencia aumenta en casos de disminución de conciencia o de problemas neurológicos.

¿Cómo prevenirlo?

  • En lactantes y niños: es fundamental enseñarles a comer correctamente: deben estar sentados, llevarse trozos pequeños a la boca, no tragar deprisa y masticar bien.

    Así mismo, evitaremos que el niño corra, camine, juegue o se tumbe con trozos de comida en la boca. Cuando seamos nosotros los que estemos alimentando a un bebé, no debemos aprovechar la apertura de la boca por el llanto para introducir comida. Debemos vigilar al niño mientras come y no permitir  que los hermanos mayores le den juguetes o alimentos.Se recomienda no dar frutos secos a menores de 3 años y tener especial cuidado con alimentos esféricos y duros como aceitunas, uvas…

    Por último, hay que vigilar que el niño juegue con objetos pequeños como botones, joyas, canicas, pinzas de chupete, monedas, globos de látex, tapas de lapiceros…, o con otros que puedan desprenderse en fragmentos, así como respetar la edad recomendada por el fabricante para la utilización de los juguetes.

  • En adultos: debemos masticar bien los alimentos, sobre todo los trozos de carne, cortándolos en trozos pequeños, y comer conscientemente y sin excesivas distracciones, de manera especial si llevamos prótesis dental. Hay que tener cuidado al reírse, hablar animadamente o discutir mientras se mastica y se traga.

    Además, se desaconseja consumir alcohol en exceso antes y durante las comidas.Extremaremos las precauciones al consumir ciertos alimentos: caramelos y dulces de forma esférica, legumbres, palomitas de maíz, migas de pan, huesos de frutas, aceitunas, espinas de pescado, frutos secos, salchichas, chicle, zanahoria cruda, uvas, trozos de carne, queso…También hay que prestar especial atención al hábito de sujetar e introducir objetos en la boca, como palillos, capuchones de bolígrafos, tornillos…

Otra medida de prevención general consiste en fomentar la educación sanitaria a toda la población, para que sepa actuar correctamente ante un atragantamiento.

¿Qué signos pueden alertarnos de un atragantamiento?

Debemos estar al tanto cuando una persona empieza a toser, se lleva las manos al cuello, o si no puede hablar. En ocasiones, también puede observarse lo que se conoce como tiraje supraclavicular e intercostal, es decir, cuando los músculos tiran hacia adentro.

Si estas situaciones ocurren, además, mientras el afectado está comiendo o bebiendo o, en el caso de los niños, mientras interactúan con juguetes de piezas pequeñas, podemos pensar en un atragantamiento.

¿Cómo debemos actuar ante un atragantamiento?

  1. La primera medida en un atragantamiento leve será animar a la víctima a toser, puesto que la tos genera presiones altas y sostenidas en la vía aérea, que pueden ayudarle a expulsar el cuerpo extraño.
  2. Si con esta medida no se resuelve el atragantamiento, deberemos proceder a realizarle la conocida como Maniobra de Heimlich, que se lleva a cabo de manera distinta en bebés, niños y adultos, y podemos poner en práctica siguiendo los pasos de este esquema:

                                          

3. En el caso extremo de que la persona llegue a quedar inconsciente, la colocaremos con cuidado sobre el suelo o una superficie plana y dura, llamaremos al 112 para solicitar ayuda de emergencias, e iniciaremos la reanimación cardiopulmonar, alternando ventilaciones y compresiones torácicas.Durante este proceso, continuaremos revisando la boca de la víctima por si el cuerpo extraño saliese. Sólo si este se hace visible, introduciremos los dedos para extraerlo; nunca lo haremos a ciegas. A veces, la víctima logra expulsar el cuerpo extraño y, en otras ocasiones, este se desplaza hacia un bronquio, situación que exige su traslado al hospital.También podemos conocer el procedimiento de actuación ante atragantamientos de niños en el siguiente vídeo de la Organización Colegial de Enfermería.

Autoras

Este contenido ha sido elaborado por Mª Soledad Villabona Irigoyen, Jaione Aramburu Gonzalo, y Beatriz Ágreda Lizáldez, enfermeras del Consejo Sanitario (Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea) y colaboradoras del blog “Palabra de enfermera”.

Fuentes:

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.


Síndrome de ovarios poliquísticos (SOP)

Escrito por farmaciacamposdesoria 04-05-2017 en Salud. Comentarios (0)

¿Qué es el síndrome de ovarios poliquísticos?

La aparición de múltiples quistes en el ovario se denomina síndrome de ovarios poliquísticos o SOP. Es consecuencia de una variación hormonal y metabólica provocada por una alteración en la ovulación, en la que los ovarios o las glándulas suprarrenales femeninas producen más hormonas masculinas de lo normal (hiperandrogenemia). Esta alteración hormonal puede derivar en menstruaciones irregulares o falta de ovulación (anovulación), obesidad, crecimiento no deseado del vello (hirsutismo) y, en ocasiones, dificultades para lograr el embarazo. Suele comenzar durante la adolescencia y puede ser leve o severa.


Padecer síndrome de ovarios poliquísticos no es lo mismo que sufrir ovarios poliquísticos. Estos últimos (OP) son una alteración ginecológica que puede o no acompañarse de sintomatología, mientras que el SOP es una afección hormonal que se caracteriza por tres rasgos: obesidad (mujeres con sobrepeso), anovulación (ausencia de ovulación, y por tanto, de reglas regulares, con tendencia a retrasarse) e hiperandrogenismo (incremento en las hormonas masculinas).

¿A quién afecta?

Se considera al síndrome de ovarios poliquísticos una de las alteraciones más frecuentes entre las mujeres, ya que afecta al 10% de ellas en edad reproductiva. Normalmente diagnostica durante la década de los 20 a los 30 años, aunque también afecta a las adolescentes y, en ocasiones, puede incluso presentar signos en etapas previas a la pubertad.

Con frecuencia, parece afectar a mujeres cuya madre o una hermana padecen ya SOP.  Así mismo, afecciones como la diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol elevado y el sobrepeso o la obesidad son comunes en las personas que padecen este síndrome.

¿Cuáles son las causas del SOP?

En un ciclo hormonal normal, la glándula pituitaria envía las hormonas LH (luteinizante) y FSH (folículo estimulante) a los ovarios. El incremento de LH es la señal que indica a los ovarios que deben ovular o liberar un óvulo y que desencadena la producción de estrógeno y progesterona, las hormonas sexuales femeninas. Por otra parte, los ovarios en estado normal producen también un poquito de testosterona, la hormona sexual masculina.

En cambio, cuando una mujer sufre SOP, sus niveles de LH ya están elevados, por lo que no se produce el incremento y los ovarios no reciben la señal necesaria para liberar el óvulo. En su lugar, los óvulos no liberados permanecen con frecuencia en los ovarios rodeados por una pequeña cantidad de líquido. Algunas mujeres jóvenes con SOP tienen muchos quistes, mientras que otras tienen pocos. En todo caso, no son nocivos y no necesitan ser extraídos.

También los niveles elevados de insulina pueden ocasionar que los ovarios produzcan más testosterona.

¿Cuáles son sus síntomas?

Con frecuencia, los síntomas del síndrome de ovarios poliquísticos comienzan a presentarse tras el inicio de los periodos menstruales. Los signos pueden ser muy diversos y variar en cada mujer. Algunos de los más comunes son:

  • Irregularidades menstruales. Pueden manifestarse como amenorrea (falta de menstruación); oligomenorrea (ciclos largos, mayores a 35 días); polimenorrea (ciclos cortos, menores a 24 días); o hipermenorrea (reglas muy abundantes).
  • Hirsutismo. Exceso de vello en la cara u otras zonas del cuerpo, conocidas como hormono-dependientes (labio superior, cuello, abdomen, antebrazo…, que son localizaciones característicamente masculinas)
  • Ausencia de ovulación (infertilidad).
  • La mayor producción de andrógenos genera acné, hirsutismo y alopecia (caída del pelo).
  • Manchas de piel oscura. Aparecen en la parte posterior del cuello, debajo de los brazos o las ingles. Muchas veces los niveles altos de insulina son los responsables de estas manchas, conocidas como acantosis nigricans.
  • También, numerosas pacientes presentan hipertensión arterial, dislipidemias (alteración de los niveles de colesterol sanguíneos) y sobrepeso/obesidad.

Los criterios fundamentales que deben existir para definir a una paciente como portadora de SOP son la anovulación y la irregularidad menstrual causada por hiperandrogenismo. No tiene por qué estar presentes todas las manifestaciones.

¿Qué complicaciones puede provocar?

Algunas complicaciones frecuentes del SOP son, según la Asociación Española de Síndrome de Ovarios Poliquísticos:

  • Dificultades para lograr embarazo de forma natu­ral. Normalmente se necesita tratamiento para conseguirlo y, en ocasiones, recurrir a la reproducción asistida.
  • Abortos previos. Las mujeres con SOP presentan una incidencia del entre el 30% y el 40% de abor­tos precoces en el primer trimestre y también una mayor incidencia de abortos de repetición.
  • Depresiónansiedad, afectación de la autoestima. Afectan especialmente a las adolescentes que sufren el síndrome.

Además, a largo plazo, el síndrome de ovarios poliquísticos aumenta las probabilidades de sufrir hipertensión arterial, arteriosclerosis prematura, enfermedades cardiovasculares, cáncer de mama, cáncer de endometrio y diabetes mellitus tipo II. De hecho, las mujeres con SOP presentan a menudo niveles más elevados de insulina.

¿Cómo se diagnostica el SOP?

Para diagnosticar síndrome de ovarios poliquísticos es necesario realizar, además de un examen físico, análisis de sangre a la paciente para verificar los niveles de hormonas (estrógenos, LH, FLH, testosterona…). También es necesario confirmar que no existen otras alteraciones y por eso se realiza la prueba de la glucosa para verificar el nivel del azúcar en la sangre, análisis para verificar los niveles de lípidos y prolactina, pruebas de la función tiroidea y, si se considera necesario, un test de embarazo.

A veces, también se procede a realizar una ecografía vaginal o una laparoscopia pélvica. En cualquier caso, para confirmar el diagnóstico, la Asociación Española Síndrome de Ovarios Poliquísticos indica que han de darse al menos dos de los siguientes síntomas:

  • Ciclos irregulares o ausentes.
  • Hiperandrogenismo clínico y/o bioquímico.
  • Aumento de testosterona en sangre o se­ñales de virilización como alopecia, distribución de la grasa corporal alrededor del abdomen o hirsutismo.
  • Quistes en los ovarios.

¿Cuál es el tratamiento más adecuado?

El síndrome de ovarios poliquísticos es una enfermedad crónica que no tiene cura, pero cuyos síntomas sí se pueden aliviar o eliminar con diferentes tratamientos, que están muy relacionados con los hábitos de vida: seguir una dieta equilibrada y realizar ejercicio físico regular con el objetivo de bajar de peso; la ayuda de tratamientos hormonales y antiandrógenos para reducir algunos síntomas propios de este síndrome; la toma de fármacos sensibilizadores de la insulina en el caso de pacientes con altos niveles de insulina; o comenzar algún tratamiento de fertilidad en mujeres que tengan dificultades para quedarse embarazadas.

Todas estas medidas se detallan en el apartado de Cinfaconsejos.

10 consejos para convivir con el síndrome de ovarios poliquísticos

El síndrome de ovarios poliquísticos es una enfermedad crónica que no tiene cura, pero llevar un estilo de vida saludable y cuidar la alimentación, entre otras recomendaciones, pueden ayudar a mitigar o eliminar los síntomas:

  1. Consulta a tu ginecólogo. Si tienes reglas irregulares, debes acudir a tu especialista habitual, quien, con una simple exploración, análisis, y/o ecografía puede ayudarte con un diagnóstico adecuado a tu caso.
  2. Un estilo de vida saludable, tu mejor aliado. La modificación del modo de vida hacia un estilo más saludable juega un papel clave en la restauración de los ciclos ovulatorios en mujeres que padecen el síndrome de ovarios poliquísticos.
  3. Cuida tu alimentación. La mayoría de los expertos recomiendan una dieta de bajo índice glucémico, dado que este síndrome está relacionado en mayor o menor grado con un aumento de la insulina en san­gre. Por tanto, si sufres SOP, reduce lo máximo posible la ingesta de alimentos como las patatas, la miel, el azúcar o glucosa pura, el arroz, el pan y la pasta. Evita también la mantequilla, los quesos grasos y las carnes rojas, así como la cafeína y las bebidas azucaradas, los refrescos y los zumos no naturales. En cambio, consume más carbohidratos con fibra, como las legumbres, los cereales integrales, las frutas y las verduras. Y también es conveniente ingerir carnes blancas magras y frutos secos, pescados y grasas de origen vegetal, como el aceite de oliva o las nueces.
  4. Vigila tus niveles de azúcar. Dada la relación del síndrome de ovarios poliquísticos con los niveles altos de insulina y el mayor riesgo de desarrollar diabetes, en el caso de pacientes con altos niveles de insulina, fármacos como la metmorfina ayudan a disminuirlos, además de contribuir a regularizar los periodos, ayudar a bajar de peso y prevenir la diabetes tipo 2.
  5. Intenta controlar tu peso. Aunque sea en poca cantidad, la pérdida de peso puede ayudar a aliviar los cambios hormonales y los problemas de salud relacionados con el SOP como la diabetes, la hipertensión arterial o el colesterol alto. Para lograrlo, vigila el tamaño de las porciones que ingieres; tómate tu tiempo para comer y mastica despacio; y apuesta por los tentempiés ligeros entre horas -una fruta o un yogurt-para evitar que baje demasiado el nivel de azúcar en la sangre y eliminar la sensación de ansiedad.
  6. Realiza ejercicio físico. Además de ayudarte a controlar tu peso y hacerte sentir mejor, la actividad física contribuye a reducir los niveles de azúcar y colesterol en la sangre. Elige la actividad cardiovascular que más te guste –pasear, nadar, montar en bicicleta…- y realízala de manera habitual y sostenida. Lo ideal sería un programa de ejercicio aeróbico durante 20-60 minutos de 3 a 5 veces a la semana.
  7. No fumes. Destierra el tabaco de tu vida, porque constituye un factor de riesgo de la diabetes y otras enfermedades crónicas asociadas al síndrome de ovarios poliquísticos, como la hipertensión.
  8. Las hormonas, bajo control. Los tratamientos anticonceptivos orales contienen hormonas que ayudan al cuerpo a corregir el desequilibrio hormonal, a disminuir la testosterona y a regular los periodos menstruales, además de reducir el riesgo de cáncer de endometrio. También pueden ayudar a combatir el acné, aunque los efectos de las píldoras anticonceptivas desaparecen tras interrumpir la toma.
  9. Combate algunos síntomas. Los antiandrógenos bloquean la acción de las hormonas masculinas, por lo que ayudan a reducir los síntomas de andro­genismo propios de este síntoma, como la alopecia o el acné. Por ejemplo, el exceso de vello se puede combatir con un fármaco llamado espironolactona, aunque también existen tratamientos alternativos como la depilación o la decoloración.
  10. Mantente positiva. Si te cuesta bajar de peso, intenta no desesperar, sé constante en tus propósitos y aumenta la cantidad de ejercicio. Aunque no veas los resultados a corto plazo, mantener un estilo de saludable está beneficiando tu organismo desde el primer momento. Además, si tu deseo es ser madre, no pierdas la esperanza porque hay mujeres con síndrome de ovarios poliquísticos que se quedan embarazadas espontáneamente y otras que necesitan de tratamientos de fertilidad con inseminación artificial o in vitro, pero son muchas las que logran ser madres.
*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.