Farmacia Campos de Soria

Salud

¿Es mejor aplicar frío o calor?

Escrito por farmaciacamposdesoria 10-03-2017 en Salud. Comentarios (0)

Los dolores musculares o articulares son muy comunes en las personas que hacen ejercicio físico o padecen ciertas enfermedades. Ante estas situaciones lo habitual es intentar calmar el dolor con medicamentos. Sin embargo, existen medidas no farmacológicas que pueden ayudar a aliviar los síntomas. De hecho, el frío y el calor calman el dolor y son una de las principales medidas no farmacológicas para aliviarlo.



                                                                              


Los expertos pueden recomendar aplicar frío o calor pero, ¿cuál está recomendado en cada caso? Algunas de las diferencias son:


¿Cuándo hay que utilizar el frío?

El frío lo debemos utilizar para reducir la inflamación debido a un traumatismo, en caso de sufrir dolor de cabeza o para prevenir la aparición de hematomas, la experta explica que se puede administrar de forma húmeda, con compresas o en seco, a través de bolsas de hielo.

El frío contribuye a disminuir la inflamación y a calmar el dolor gracias a su capacidad antiinflamatoria.

Cuando se haya acabado de administrar el frío hay que secar la piel. Además, se aconseja no administrar frío a personas con problemas de circulación y sobre heridas que no están curadas.


¿Cuándo hay que administrar calor?

La administración de calor es muy recomendable para tratar el dolor de las inflamaciones no traumáticas de las articulaciones, además, acelera el drenaje de procesos infecciosos y relaja la musculatura contraída.

El calor alivia el dolor y los espasmos musculares. Se puede administrar de forma húmeda, con compresas o paños, o de forma seca, con bolsas de agua o los clásicos sacos de semillas.

No se recomienda utilizar el calor en heridas que sangran durante las primeras 24 horas porque aumenta el flujo sanguíneo y favorece el sangrado. Tampoco en prominencias óseas, ya que, son zonas de sensibilidad reducida y favorece la aparición de lesiones cutáneas.

Hay que aplicar calor o frío durante períodos alternos de entre 15 y 20 minutos alrededor de dos horas.

En caso de dolor intenso, tanto el frío como el calor son métodos que se pueden utilizar de forma complementaria a una terapia farmacológica pautada por un especialista.






Fuente: www.cuidateplus.com

Cómo tratar y prevenir la cistitis.

Escrito por farmaciacamposdesoria 07-03-2017 en Higiene. Comentarios (0)

¿Qué es la cistitis?

También conocida como infección de orina.

El malestar del tracto urinario puede estar causado habitualmente por la bacteria Escherichia coli (E. coli) procedente del intestino, su hábitat natural. Cuando dichas bacterias, que se alojan en el intestino, consiguen llegar a la uretra y a la vejiga, pueden producir molestias. 

Las mujeres tienden a padecerlo con mayor frecuencia que los hombres, debido a que anatómicamente su uretra tiene un recorrido más corto.


¿Cuáles son los síntomas de la cistitis?

  • -Necesidad más frecuente de orinar.
  • -Dolor y sensación de ardor o quemazón al orinar.
  • -Dolor de espalda y al costado del cuerpo donde se ubican los riñones.
  • -Modificación del color de la orina.
  • -Sangre en la orina. Esto sucede cuando existe una grave y avanzada infección.
  • -Fiebre.
  • -Escalofríos.
  • -Irritabilidad debido a los síntomas.

                                                                 

                                       


¿Cómo prevenir la cistitis?

La cistitis se puede prevenir, para esto debes:

  • -Tomar 2 litros de agua por día.
  • -Las mujeres deben limpiarse la vagina de adelante hacia atrás, ya que si lo hacen de atrás para delante contaminarán la vagina con los bacterias del ano.
  • -Es recomendable orinar después de tener relaciones sexuales, de esta manera se eliminaran las baterías que se introdujeron al tracto urinario.
  • -Evita retener la orina por mucho tiempo.
  • -Utilizar ropa interior interior de algodón. Las prendas de tejidos naturales favorecen la traspiración y evitan la humedad, nido de cultivo de bacterias.
  • -Evitar prendas ajustadas. Ya que pueden provocar un aumento de la temperatura y la humedad de la zona y, con ello, favorecer así las infecciones.
  • -Ducharse mejor que bañarse. Esto en general, para el día a día. La razón es que el agua de la ducha fluye de forma constante arrastrando así las posibles bacterias de la bañera.
  • -No llevar a cabo duchas vaginales. Los especialistas las desaconsejan porque una entrada directa de agua en la zona no implica una limpieza mejor y puede traducirse en una modificación del pH de las paredes vaginales, lo que facilita la proliferación de bacterias.
  • -Reconsiderar el uso del diafragma. Su uso está asociado a mayor frecuencia de infección, ya que ejercen una presión sobre la uretra y dificultan el vaciado de la vejiga. Lo mismo ocurre con los tampones si las infecciones urinarias suelen aparecer en el periodo premenstrual.
  • -Evitar el uso de protectores a diario. Los salvaslips limitan la traspiración de la piel y favorecen la humedad en la zona.
  • -Evitar el estreñimiento. Impide la expulsión de bacterias y gérmenes próximos a la vejiga, que pueden colonizar el tracto urinario y derivar en infección.
  • -Consumir extracto de arándanos rojos a diario. Según un estudio publicado en la revista Critical Review in Food Science and Nutrition, este fruto evita que las bacterias se fijen a las paredes de las vías urinarias y, por lo tanto, ayuda a prevenir las infecciones. Concentrados de Arándano Rojo Americano ( ej: CISTITUS )funcionan de manera eficaz contra la cistitis y especialmente contra la recurrente (llamada de repetición).

                                                     



¿Puedo aplicar un tratamiento despigmentante si estoy embarazada?

Escrito por farmaciacamposdesoria 27-02-2017 en Dermocoméstica. Comentarios (0)

Durante el embarazo es frecuente la hiperpigmentación de las areolas, el periné, el ombligo, las axilas, la parte interna de los muslos, la línea alba y de las cicatrices más recientes. Aunque, sin duda, lo que más les preocupa a las futuras mamás es la aparición de manchas oscuras en el rostro (melasma o cloasma). Aparecen en las zonas expuestas a la radiación solar, como son la frente, las mejillas, mentón y el labio superior.

Debido a su dependencia del factor hormonal, las manchas pueden mejorar o desaparecer después del parto, pero en muchos de los casos será necesario el uso de los activos despigmentantes para su tratamiento. Su presencia se asocia con un estímulo hormonal de la melanogénesis, y se ve influenciado por la radiación ultravioleta. Dependiendo de si el pigmento se acumula en las capas superficiales de la piel (epidermis) o en la capa dérmica más profunda, el tratamiento despigmentante será más o menos eficaz.



                                         



Lo ideal es esperar a después de terminar la lactancia para su abordaje, aunque en caso de que el profesional sanitario considere oportuno el tratamiento de las manchas durante el embarazo bajo su control y seguimiento, se podrá hacer en zonas localizadas y durante un periodo de tiempo corto, debido al posible poder irritante en la piel sensibilizada de la embarazada o por desconocimiento del efecto en el feto por falta de pruebas clínicas de seguridad.

  • La hidroquinona y el ácido retinoico o derivados (vitamina A, retinol, tretinoína, tazaroteno o adapaleno) no se deben utilizar durante el embarazo por ser teratogénicos (puede producir malformaciones) para el feto.
  • El ácido kójico y el ácido azelaico no cuentan con estudios en las embarazadas, por lo que se desaconseja su uso en periodos largos de tiempo por precaución.

Durante el embarazo la protección solar diaria es clave en la prevención de la aparición de estas manchas en la piel. Se debe además evitar la exposición directa al sol durante el embarazo, sobre todo en las horas centrales del día de 12 a 16 h durante los meses de verano.





Autor:
Gema Herrerías
Farmacéutica titular de A5 Farmacia
Vocal del Dermofarmacia del RICOFSE
Vocal autonómica de Dermofarmacia del CACOF

¿Puedo conducir si estoy tomando medicamentos ?

Escrito por farmaciacamposdesoria 22-02-2017 en Medicamentos. Comentarios (0)

Los medicamentos son a veces causantes de accidentes.  Los efectos negativos de los medicamentos sobre la capacidad de conducción se denominan efectos indeseables, pero no siempre son igual de intensos en unas personas que en otras.

Los medicamentos

Los principales efectos secundarios de los medicamentos que pueden afectar negativamente en la capacidad de conducir son el efecto sedante (somnolencia, disminución de la alerta...), las alteraciones oculares (visión borrosa, trastornos de acomodación...), las alteraciones auditivas (zumbidos, acúfenos...), los vértigos y los temblores, entre otros.

Según determinadas investigaciones ente un 4 y 8% de los accidentes de tráfico se deben a maniobras incorrectas del conductor cuyo origen está en reacciones directas a determinados medicamentos. Sin embargo, es difícil establecer una relación entre la dosis administrada y el grado de deterioro de la capacidad de conducción. La influencia en positivo o en negativo sobre esta capacidad está determinada por factores inherentes al fármaco, y por otros relacionados con la persona que está en tratamiento.

Si se toman medicamentos es aconsejable leer detenidamente los prospectos, incluso avisar al médico cada vez que le receten un medicamento sobre sus hábitos como conductor. En el caso de tener que ponernos en tratamiento con algún fármaco, es muy importante averiguar si puede tener algún efecto sobre nuestra capacidad de conducción.


                                                                 


De todos los medicamentos susceptibles de ser recetados, los psicofármacos son las sustancias que pueden tener efectos más perjudiciales para los conductores. Los podemos agrupar en tres grandes áreas:

  1. Tranquilizantes: Actúan como depresores de la actividad psíquica (puede variar el sueño, reduce los niveles de alerta, disminuye el tiempo de reacción, puede producir visión borrosa, etc...)
  2. Sedantes: Son calmantes y reductores de la ansiedad. Los efectos pueden ser parecidos a los anteriores.
  3. Estimulantes: Actúan sobre el sistema nervioso central elevando el tono psicológico, y se emplean para tratar estados depresivos, y cuando es necesario elevar el tono vital.

Otros medicamentos: Antihistamínicosantihipertensivoshipoglucémicos.

¿Cómo prevenir una situación de riesgo causada por medicamentos?

La prevención es un arma fundamental. Por ello, es muy recomendable que el paciente que empieza a tomar un medicamento que potencialmente puede alterar la capacidad de conducir, procure averiguar cómo reacciona ante la medicación, antes de sentarse al volante de un vehículo. Para ello, deberá observar cómo influye en sus reflejos, en su capacidad de concentración y si le produce excesiva somnolencia.

Si tiene que conducir y toma medicamentos, recuerde:

La reacción del organismo a los medicamentos es más significativa los primeros días del tratamiento y puede no ser tan fuerte después. Siga siempre las instrucciones indicadas en cuanto a la dosis y al tiempo de duración del tratamiento. En caso de duda, consulte a su médico o farmacéutico.

Los medicamentos que potencialmente pueden afectar a nuestra capacidad de conducción son los ansiolíticosantidepresivostranquilizantes o incluso algunos colirios o pomadas oftámicas que pueden influir sobre nuestra correcta visión. Los medicamentos para tratar los resfriados o las alergias también pueden disminuir nuestros reflejos. Concretamente los antihistamínicos pueden producir somnolencia, sedación y disminución de los reflejos. En caso de duda, consulte siempre al médico o farmacéutico. Sepa que un simple descongestionador nasal puede afectarle.




Fuente: www.seguridad-vial.net

Cómo tratar las pieles con rojeces.

Escrito por farmaciacamposdesoria 20-02-2017 en Dermocoméstica. Comentarios (0)

La rosácea se manifiesta con enrojecimiento, inicialmente transitorio (flushing), que más tarde se hace persistente, con aparición de dilataciones vasculares (telangiectasias) y, a veces, pápulas y pústulas, similares a los del acné juvenil. 

Suele aparecer en torno a los 30 y 50 años y afectar a sujetos de fototipo I y II. Tiene mayor prevalencia en mujeres, aunque, sin embargo, su sintomatología es más severa en hombres.

                                                                    

Cuidados básicos para llevar a cabo en caso de rosácea

  • Es necesario limpiar la piel dos veces al día con un limpiador facial adecuado, específicamente recomendado en casos de rosácea o piel sensible. Los limpiadores faciales sin jabón son menos irritantes y, además, alivian la irritación y reducen el picor, la sequedad y el eritema. Un ejemplo de cosmético indicado en estos casos puede ser una leche limpiadora que no necesite aclarado.
  • Es importante recordar que no es recomendable utilizar exfoliantes, ni químicos ni mecánicos, o limpiezas faciales con vapor, por producir irritación dérmica y empeoramiento de las lesiones.

  • Una correcta hidratación es clave para prevenir la quemazón, el escozor, el picor y la irritación asociados a la rosácea. Hay que utilizar exclusivamente productos hidratantes indicados para prevenir el enrojecimiento y la irritación, así como para calmar y suavizar la piel facial.
  • La exposición al sol está directamente relacionada con la aparición de telangiectasias y enrojecimiento de la piel. Por ello, en la rutina diaria no debe faltar un protector solar para pieles sensibles, de SPF 20 o superior, con el objetivo de reducir el curso o el empeoramiento de la rosácea.
  • A veces, el control de la rosácea no implica la desaparición del enrojecimiento facial, por lo que es conveniente aplicar correctores de color verde y maquillajes en crema o compactos de alta cobertura, para mejorar el aspecto físico y psicológico del paciente. El maquillaje ideal deberá contener un fotoprotector de amplio espectro, ser no comedogénico y fácil de extender.
  • Es aconsejable el uso de agua termal, por sus propiedades antiinflamatorias y calmantes, cuando se refieran sensaciones de calor, ardor o quemazón.  
  • En varones con rosácea, es recomendable la utilización de afeitadoras eléctricas en vez de las clásicas cuchillas. De esta manera se evita en parte la agresión irritativa de la piel que produce el rasurado.
  • También es fundamental evitar los factores que producen un empeoramiento de la rosácea:

    • Cambios bruscos de temperatura (calor, frío y viento).
    • Exposición solar.
    • Alimentos muy condimentados o picantes, y más aún en caliente. Se recomienda seguir una dieta variada, equilibrada y moderada.
    • Alcohol y bebidas estimulantes. Incluso pequeñas cantidades.
    • Tabaco y ambientes cargados de humo.
    • Uso continuado de corticoides tópicos de alta potencia.
    • Productos dermofarmacéuticos que contengan alcohol o perfumes.
    • Estados de ansiedad y estrés.

Si no existe diagnóstico de rosácea o, por el contrario, lo hay, pero la piel no mejora, hay que acudir al dermatólogo para que valore la posibilidad de instaurar un tratamiento nuevo o modificar el existente.

Por lo general, la rosácea suele responder satisfactoriamente al tratamiento instaurado, siempre y cuando haya cumplimiento terapéutico y se eviten los factores desencadenantes. La mejoría es gradual y alcanzarla exige mucha constancia, incluso en aquellos casos en los que el tratamiento deba prolongarse más de lo habitual. SI se abandona a su evolución natural, es mucho más difícil su control posterior.

Estas razones corroboran la importancia de acudir a vuestro farmacéutico que, por su accesibilidad y formación, puede llevar un control diario de la patología y recomendar los productos más adecuados.

 

                                                          




Autor:

Ángela Pérez Martín de la Hinojosa
Farmacéutica comunitaria, nutricionista y experta en Dermofarmacia. Comisión de Dermofarmacia del RICOFSE