Farmacia Campos de Soria

sol

Conoce todo lo que el sol causa en tu piel.

Escrito por farmaciacamposdesoria 13-07-2017 en Salud. Comentarios (0)

La luz solar se compone de distintas radiaciones electromagnéticas, siendo las más conocidas las ultravioleta, las visibles y las infrarrojas. Además, la radiación ultravioleta se divide en:

  • UVA: La radiación ultravioleta A es la responsable del envejecimiento cutáneo.
  • UVB: La radiación ultravioleta B causa quemaduras.

Son precisamente las radiaciones ultravioletalas causantes de los efectos más dañinos sobre la piel, siendo el más grave el tan temido melanoma o cáncer de piel.

Vamos a repasar ahora todos los efectos que el sol produce en nuestra piel:

  • Quemaduras solares: es la primera respuesta de nuestra piel a la exposición prolongada y sin protección al sol. Puede ir desde una quemadura leve, en la que la piel puede descamarse a los pocos días, a quemaduras más graves, que cursan con ampollas y costras en la piel, además de poder provocar fiebre, náuseas, dolor de cabeza...
  • Bronceado de la piel. El “ansiado” bronceado cursa en 2 etapas; primero la piel se torna más rojiza y es a los pocos días cuando toma ese tono más oscuro, que perdurará varias semanas. 
  • Deshidratación: la sequedad de la piel aumenta pudiendo llegar a descamarse, dando sensación de tirantez, aspecto mate e incluso originar grietas.
  • Hiperpigmentación: en ocasiones es frecuente que la melanina, pigmento responsable de la coloración de la piel, se distribuya de manera irregular dando lugar a manchas o zonas de la piel más oscuras que el resto.
  • Agravamiento de algunas enfermedades de la piel: aunque algunas patologías como el acné, o algunas dermatitis entre otras, mejoran con la exposición al sol, cuando esta exposición cesa puede darse un efecto rebote y verse agravadas.
  • Fotoenvejecimiento: la exposición solar hace que se generen radicales libres en nuestra piel que tienen un alto poder oxidante. A largo plazo la piel puede observarse gruesa, arrugada, seca... Además, favorece la flacidez de la piel.
  • Reacciones alérgicas. No siempre se dan, pero hay personas más propensas a padecerlas.
  • Carcinomas: la exposición prolongada al sol provoca mutaciones en el ADN que pueden dar lugar a lesiones malignas. El melanoma es un tipo de cáncer inducido por el sol que puede confundirse con un lunar, por eso es importante observar la evolución de cualquier manchita nueva que detectemos en la piel. Este es un tema muy importante que en breve trataremos en otro post.




Autor:
Mª Luisa Hermosa Sánchez de Ibargüen
Farmacéutica
Centro de Información del Medicamento del COF Sevilla

Fotoprotección.

Escrito por farmaciacamposdesoria 26-04-2017 en Salud. Comentarios (0)

¿Cómo influye el sol en nuestra salud?

El sol es una fuente de energía necesaria para la vida. Es indispensable para la síntesis de la vitamina D, que permite la absorción de calcio y mantiene los huesos fuertes. Además, determinadas enfermedades de la piel mejoran con la exposición al sol, que también ayuda a levantar el estado de ánimo. Pero, al mismo tiempo, el sol puede producir daños irreversibles si al exponerse a él no se toman las medidas protectoras adecuadas.

¿Qué son las radiaciones solares?

El sol genera energía como resultado del proceso de fusión nuclear que se produce en su interior. Esta energía es transferida por ondas electromagnéticas, que se propagan en todas las direcciones, y que es lo que denominamos radiación solar. Dentro de las radiaciones, las que afectan en mayor medida a nuestra piel son dos:

  • Radiación Ultravioleta: constituye el 7% de la radiación solar. Dentro de esta radiación, las que llegan hasta nuestra piel son la radiación ultravioleta A (UVA) y la radiación ultravioleta B (UVB); ambas pueden ser perjudiciales. La diferencia entre ellas radica en la capacidad de penetración que tienen en la piel. Mientras que los rayos UVB inciden en las primeras capas de la dermis, originando quemaduras, la radiación UVA afecta a las capas más profundas y puede provocar fotoenvejecimiento prematuro de la piel y alteraciones en el ADN.
  • Radiación Infrarroja A (IR-A): se trata de un calor seco que, puesto que no aumenta la temperatura superficial de la piel, no sentimos y, por tanto, no somos conscientes del daño que nos produce. Sin embargo, es la radiación que más profundamente penetra en la piel, hasta 10mm, aumentando su temperatura hasta los 42ºC. Como consecuencia, a largo plazo y sumada a la radiación ultravioleta, puede resultar muy perjudicial, produciendo alteraciones de las respuestas inmunes en nuestra piel, originando “alergia al sol”; envejecimiento prematuro de la piel; o un aumento de los daños en el ADN de nuestras células, que son el origen del cáncer de piel.

¿Cómo debemos protegernos del sol?

Es fundamental proteger nuestro cuerpo del sol:

  • -Con gafas de sol para evitar los daños oculares producidos por la radiación solar.
  • -Buscando la sombra y utilizando sombreros y ropas que cubran las zonas delicadas del cuerpo.
  • -Aplicando correctamente los tratamientos fotoprotectores.

Aunque tendemos a pensar que sólo se propaga radiación solar en los días despejados, también está presente en los díasnublados. Cuando el cielo está despejado, la radiación es directa y predomina en las horas centrales del día. Sin embargo, cuando el sol está oculto por las nubes o cuando va anocheciendo, la radiación es difusa, pero no por ello deja de ser dañina. Por este motivo, hay que protegerse de los rayos del sol siempre, tanto en invierno como en verano y tanto en días nublados como despejados.

 ¿Qué son los fotoprotectores?

Los fotoprotectores son productos destinados a minimizar el efecto nocivo del sol en nuestra piel. Hasta hace, el objetivo de la mayoría de ellos era minimizar el efecto de las quemaduras solares y las lesiones externas de la piel, que eran producidas por la radiación ultravioleta (UV). Para ello, contaban con filtros que absorbían o reflejaban las radiaciones UVA y UVB.

Recientemente, se han descubierto activos capaces de proteger a las personas de manera eficaz también frente al daño a largo plazo producido por la radiación IR-A. Es importante comprobar que los fotoprotectores que utilizamos cuenten con esta protección.

¿Cómo deben utilizarse?

Si bien en la teoría todos sabemos que debemos utilizar fotoprotectores al exponernos al sol, el estudio ‘Conocimiento de la radiación IR-A y los hábitos de fotoprotección de los españoles’, realizado por Cinfa, reveló que el 43% de los españoles no se aplican fotoprotectores regularmente o de forma correcta. La forma correcta de utilizarlos es:

    • -Utilizar productos de garantía demostrada y factor igual o superior a SPF30, teniendo en cuenta el fototipo, la edad y el contexto de cada persona.
    • -Aplicarlos diariamente en las zonas expuestas como rostro, escote y manos.
    • -Cuando vayamos a exponernos al sol, aplicarlos al menos media hora antes, en cantidad generosa, de manera uniforme sobre la piel seca.
    • -No hay que olvidar fotoproteger las zonas más sensibles como las orejas, los empeines, la nuca, la coronilla, las axilas, etc.
    • -Repetir la aplicación cada dos horas o tras transpirar, bañarse o secarse con la toalla (aunque se trate de productos “waterproof”, no resisten el roce de la toalla).
    • -Una vez abiertos, utilizar en el periodo indicado por el fabricante.

Fuentes: